El “bosón de Higgs”

El descubrimiento más esperado por la Física, el “bosón de Higgs”, ya está aquí. Con esta partícula se da por válido todo el conocimiento científico sobre la vida realizado hasta ahora y se abre una nueva era para resolver enigmas y viejas preguntas.

El director general del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), Rolf Heuer, dio a conocer el pasado 4 de julio el descubrimiento de una nueva partícula que concuerda con lo que se cree es el “bosón de Higgs”. Heuer lo calificó de avance “histórico” por ser clave para entender la formación del Universo, aunque advirtió que queda mucho trabajo por delante.

Con los resultados presentados la partícula anunciada corresponde a la descrita por Peter Higgs en los años sesenta, sobre la que reposa el modelo estándar dela Físicade Partículas.

Testigo en el momento de producirse el descubrimiento, Higgs felicitó al equipo del CERN “por este tremendo logro” y se mostró emocionado por poder ser testigo, a sus 83 años, de este momento.

LA PARTÍCULA QUE

CORROBORA LA TEORÍA

Alberto Casas director del Instituto de Física Teórica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) subraya la importancia de este descubrimiento:

La partícula que parece que se ha descubierto en el CERN (Organización Europea parala Investigación Nuclear), es una partícula esencial porque era la última pieza que faltaba para completar la teoría que tenemos para explicar cómo funcionan las partículas elementales. Digamos que tenemos una teoría que aparentemente funciona muy bien, pero con una predicción muy concreta que era la existencia de este elemento”.

Añade que “si esta partícula no se hubiera descubierto significaría que la teoría que teníamos era incorrecta porque habría sido inconsistente y hubiéramos tenido que ir hacia atrás. Este descubrimiento lo que nos dice es que estamos en el buen camino para entender las partículas elementales, que es como decir entender la naturaleza al nivel más básico posible, porque todo está hecho de ese tipo de partículas”.

Concretamente, el “bosón de Higgs”, señala el científico, “explica por qué el resto de las partículas elementales tienen masa”.

“La masa –concreta el experto-  es un concepto tan ordinario que uno ni se pregunta por qué las cosas tienen masa, por qué pesan, y se da por hecho de que el mundo es así. Pero desde el punto de vista teórico es una pregunta que tiene gran importancia porque es muy difícil encontrar el mecanismo que dota a las partículas de esa masa. El mecanismo más ingenioso para explicarlo es el de Higgs, y una consecuencia necesaria es la existencia de esta partícula, el “bosón de Higgs”, que resulta ser la confirmación de que la teoría que hemos ideado para entender por qué las partículas tienen masa era correcta”.

Subraya el científico que “esto es esencial en la historia del universo y para la vida, porque si no existiera el “bosón de Higgs” las partículas no tendrían masa y, al no tenerla, lo que harían sería viajar a la velocidad de la luz como si fueran radiación. De esta manera el universo estaría lleno de energía que, simplemente, navegaría hacia un lado y hacia otro y nunca condensaría, no formaría estructuras”.

El científico pone el ejemplo de la constitución de los átomos que “se forman porque tienen un núcleo con masa y dos electrones que orbitan alrededor. Si los electrones no tuvieran masa nunca serían capturados por un núcleo y entonces no tendríamos átomos y, si no tenemos átomos, no tenemos estrellas, no tenemos planetas y, por supuesto, no tenemos vida, porque toda la materia viviente está hecha de átomos”.

La noticia del descubrimiento de esta partícula ha enardecido al mundo científico y ha sido dada a conocer a través de los medios de comunicación como un acontecimiento histórico.

El investigador físico lo corrobora: “El hecho de que se diga que es un hecho histórico en este caso está plenamente justificado. Llevo 30 años trabajando en física de partículas y es el hallazgo más importante en todo este tiempo. Supone realmente un hito porque muchos científicos ya pensaban que, seguramente, la teoría que barajábamos era incorrecta y estaban explorando otras miles de posibilidades. Este hallazgo nos sirve para cerrar un capitulo dela Físicay abrir otro nuevo, en el que lógicamente surgen cuestiones nuevas”.

EL PRINCIPIO DE LOS

ENIGMAS PARA EL LHC

Con este descubrimiento se rompen las barreras que impedían avanzar. Como argumenta Casas, “el bosón de Higgs” nos permite ver cosas importantes de las partículas, pero no nos permite entender todo, no es la respuesta a todos los enigmas del universo. Hay aspectos que están pendientes. Una cuestión fundamental en la que hay que trabajar es estar seguro que esta partícula que se ha descubierto es el “bosón de Higgs”, porque lo que es seguro es que se ha descubierto una partícula nueva. Eso va a ser una tarea muy importante”.

Pero además hay preguntas todavía sin responder que van a ser tratadas en LHC (Gran Colisionador de Hadrones).

“Por poner un ejemplo – continúa el científico- sabemos de la materia ordinaria que forma las estrellas, los planetas y todos los cuerpos, incluidos nosotros mismos y que constituyen una fracción pequeña de todo el universo. Hay otra materia que llamamos materia oscura, que nunca se ha detectado de manera directa, pero sabemos que es 6 o 7 veces más abundante que la ordinaria.  El acelerador de partículas del CERN podría producir también esas partículas de materia oscura. Realmente el LHC puede ayudarnos a dar pasos importantes en los próximos años para la comprensión de la naturaleza”.

El nombre de ‘Partícula de Dios’, como se ha dado en llamar en los medios de comunicación al esperado “bosón de Higgs”, no parece ser aceptado por la comunidad científica que no encuentra ningún fundamento para que sea así tratada con la carga religiosa que conlleva.

Alberto Casas concluye que “no nos hace gracia a ninguno. Eso tiene un origen completamente extracientífico. Fue un físico, Lederman, quien escribió un libro sobre partículas y le llamó ‘La Partícula Maldita’ (Goddammit, en inglés), pero al editor no le gustó porque no era políticamente correcto en Estados Unidos y el autor, con ironía, lo cambió por el título de ‘La Partículade Dios’. Luego eso ha calado en los medios de comunicación, pero no tiene ninguna razón de ser”.